Jornadas de homenaje a Louis Malle

Los días 26 y 27 de noviembre, la Plataforma de Divulgación Científica de la UCM, junto al GIDAC (Grupo Internacional de Divulgación Audiovisual) y el Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad II de la Facultad de Ciencias de la Información, organizó las Jornadas Homenaje a Louis Malle, con el motivo del vigésimo aniversario de la muerte del cineasta y documentalista francés. En ellas se tuvo el privilegio de contar con la presencia de Alexandra Stewart, actriz sus films El fuego fatuo y El unicornio, y pareja del director, con quién tuvo una hija, en los años setenta.

Las jornadas contaron con la intervención, en conferencias y mesas redondas, del profesor y crítico de cine Antonio Castro, del historiador de cine Emilio García Fernández, y de los coordinadores del seminario, Mar Marcos, Ricardo Jimeno y José Antonio Jiménez de las Heras, a la sazón director de la Plataforma de Divulgación Científica. A lo largo del jueves y el viernes se proyectaron algunos de los títulos más relevantes del cineasta, como la citada El fuego fatuo, Lacombe Lucien, Atlantic City (id., 1980) y un capítulo de su serie documental L’Inde fantôme. Así mismo, resultaron de gran interés el análisis individualizado de las películas expuestas y los debates, en los que se puso de manifiesto la relevancia de las miradas de los personajes, seña de identidad del cine de Malle.

Es casi imposible que las películas de Louis Malle dejen indiferente al espectador. La grandeza de su obra está hecha a base de una combinación de realismo junto con un  espíritu de rectitud profesional y el ímpetu sentimental del propio Malle. En una ocasión, el director francés declaró: “El cine, siendo un arte abierto, necesita apoyarse en la realidad. Cuando la realidad me afecta, tengo ya la historia”. La soledad, la marginación, la necesidad de afecto y la angustia sin salida se convierten en elementos característicos de sus personajes solitarios. García Fernández manifestó, por ejemplo, que era un director atípico, que afrontó temas comprometidos e intentó hacer su propia trayectoria: “Se planteaba ver la vida y reflexionar sobre ella”, añadió. Aunque coetáneo de la Nouvelle Vague y con características compartidas en su afán de renovación del lenguaje, Malle nunca se inscribió en este movimiento.

Por la tarde, la Decana de la Facultad de Ciencias de la Información, Carmen Pérez de Armiñán presentó a la actriz Alexandra Stewart. La que fuera una de las intérpretes más bellas de la nueva Nueva Ola, recibió un homenaje de la Facultad, y derrochando ironía y anécdotas varias explicó la suerte que tuvo al ser escogida por Louis Malle para el papel de Solange en El fuego fatuo. La película  trata sobre el último día de la vida del protagonista y es una de las películas favoritas del público de Louis Malle, según contó Stewart. La actriz apuntó que el protagonista de El fuego fatuo, interpretado por Maurice Ronet, y reflejo del propio Malle, fue un personaje en el que el director volcó su ser y su personalidad, casi de forma obsesiva, hasta el punto de que fueron los ayudantes de dirección, Philippe Collin y un joven Volker Schlöndorff, los que la indicaron como debía ejecutar su rol, la antítesis gélida y bella de la angustia del personaje, o la representación de la vida de la que se aleja al final del film.