El cine político en Costa- Gavras

Quizá, mi cine habla directamente del mundo político y de una manera que no se había visto antes […], no verdaderamente analítica sino en el plano de la emoción que se provoca, y ¿por qué? Porque yo creo que estamos hechos de razón y de emoción, y que el desequilibrio de una y otra hace que seamos diferentes o no. La política se debe a la emoción, no a la razón, y cuando es la razón lo que predomina, entonces, se está lejos de la política. Yo creo que mis películas intentan tener las dos, la razón y la emoción”.

                                                                                                               Costa-Gavras

 

En esta cita del director de origen griego percibimos la clave para entender por qué su obra es considerada el exponente más célebre de lo que se conoce como cine político. El contenido y el enfoque de sus películas consiguen un impacto emocional extraordinario en tanto que se construyen bajo un discurso de validez universal. Su visión, de espíritu constructivo, se halla repleta de emociones que conducen al espectador a una profunda reflexión. Es indudablemente preciso entender que no proyecta escenarios insalvables, sino que reivindica la resolución de un mecanismo fallido que provoca injusticias. En este sentido, debemos subrayar el concepto de progreso ético y político que otorga a sus films una increíble naturaleza constructiva.

 

No cabe duda de que la intención de las obras de Costa-Gavras es transmitir al público un planteamiento político explícito. La cuestión está en que se propone, deliberadamente, tratar la política como una materia dramática. Para el director, el contenido del cine político está relacionado con las preocupaciones de orden contemporáneo. Sin embargo, pese a que sus películas poseen desenlaces negativos, la esperanza siempre está representada en la victoria moral de sus protagonistas.

 

Costa-Gavras ha conseguido la difícil tarea de convertir el cine en un “arte de sensibilización” ante una preocupante realidad histórica. En una ocasión, el cineasta declaraba: “No sé si puedes cambiar políticamente a la gente con una película, pero puedes empezar una discusión política”. Claramente, con sus obras cinematográficas lo ha logrado. Pues ante todo, los conflictos que plantea alcanzan los sentimientos del espectador. En definitiva, su filmografía constituye una obra maestra donde las imágenes y la narración que las acompañan hacen que el público acabe completamente implicado en los problemas políticos y morales denunciados.