Todo lo que debes saber de Missing (Desaparecido, 1982)

Missing (1982), estrenada en España con el título de Desaparecido, es sin duda una de las obras maestras de Costa-Gavras. Se trata de su primera película de producción estadounidense, que adapta la novela de Thomas Hauser The Execution of Charles Horman. An American Sacrifice (1978), libro que aborda la búsqueda emprendida por un padre norteamericano para encontrar a su hijo, desaparecido en los primeros días posteriores al golpe de estado de Pinochet en Chile.

Para el papel protagonista, Gavras escogió a Jack Lemmon, una leyenda del cine clásico de Hollywood que logró con este título uno de sus papeles más celebrados como el padre del escritor desaparecido. Sissy Spacek, actriz de Malas Tierras y Carrie, interpretó a la mujer del desaparecido.

En el apartado técnico, Gavras contó por segunda vez, después de Clair de femme, con el director de fotografía argentino Ricardo Aronovich, curtido en el cine sudamericano y operador, tras su exilio en Francia, de Louis Malle o Yves Boisset. Gavras le pidió una luz desdramatizada, “clara, casi luminosa”, porque quería que “el drama emergiera al margen de esa significación y de la técnica”. La inconfundible banda sonora pertenece al reconocido compositor Vangelis.

La película fue galardonada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1982 y Lemmon ganó el premio de Mejor Actor. También se le concedió el Oscar al mejor guión adaptado. El film también estuvo nominado en las categorías de mejor película y actor y actriz protagonistas.

La película generó una fuerte polémica que llegó a alanzar al Departamento de Estado norteamericano, al que el film acusa sin ambages de cooperar activamente en el derrocamiento del gobierno de Allende en Chile.

Missing marca un punto de inflexión en la obra de Costa-Gavras. Su espíritu de narrador de conflictos políticos se combina con el drama los personajes, y la mirada del protagonista (un excelente Lemmon) guía al espectador para describir los horrores de la represión, lo que da como resultado una obra profundamente humanista, tan rabiosa como emocionante y clara en su ritmo y narrativa.