La reflexión museística en Lección de Arte

Lección de Arte llega al Museo Thyssen Bornemisza como cierre del programa de actividades que celebra su 25 aniversario. 

La muestra ha sido comisariada por EducaThyssen, un departamento de la institución que se encarga de explorar las posibilidades educativas del museo y que mediante su programa de actividades trata de generar nuevas inquietudes y conocimientos en los visitantes.EducaThissen

La propuesta se configura como una exposición viva que reinterpreta la manera en la que el público interacciona con las obras. Lo hace colocando al espectador en el centro de la exposición y dándole la posibilidad de vivir el museo de una manera diferente. Explora el significado de estos espacios culturales desde el punto de vista del visitante y lo lleva a formar parte activa de él con un completo programa educativo que le permitirá convertirse en agente activo y formar parte de este proceso de transformación.

La propuesta se divide en tres fases: ‘Cuestionar’, ‘Reformular y ‘Transformar’. Las dos primeras se plantean en las salas Moneo, en la planta -1 del museo, que albergarán obras de Cinthia Marcelle, Rineke Djikstra, Alicia Martín, Luis Camnitzer o Antoni Muntadas, entre otros artistas contemporáneos, en las que se cuestiona dónde reside el conocimiento, se habla del museo como experiencia personal y se busca la transformación del papel del espectador y su lugar dentro del mismo. La tercera parte extenderá la exposición hacia otros espacios, como las salas de la colección permanente, con una serie de instalaciones de artistas como Kota Ezawa, Herz Frank, Mateo Maté o Rafael Lozano Hemmer, estableciendo diálogos entre pasado y presente que refuerzan conceptos que contienen las obras del museo y que buscan transformar la experiencia del espectador, colocándolo en situaciones distintas a las habituales.Olafur Eliasson

También el catálogo de la muestra presenta características particulares. El libro, que se puede adquirir en la tienda del museo, hace el ejercicio de replantearse su propia existencia y se presenta no como una obra que guardar como recuerdo de la visita, sino como la continuación de la experiencia vivida durante la exposición. De hecho, el catálogo invita a que quien lo lea a que subraye, escriba, interprete y aporte su visión, dejando a la vista numerosos espacios en blanco.

La exposición se mantendrá hasta el próximo 28 de enero y se presenta como una gran oportunidad para tender puentes entre la producción cultural más contemporánea y el museo, entre sus obras y la labor de los educadores, aportando una reflexión sobre estos espacios y la percepción de los visitantes.